Actualmente
todas las personas tienen a la mano un smartphone, debido a todas las ventajas
que nos concede en cuanto a comunicación y entretenimiento, pero también porque
al ser un mercado con un crecimiento exponencial, se puede conseguir muy buenos
modelos a un costo relativamente bajo.
Si
a esto le agregamos el increíble auge del cual gozan hoy en día las tabletas, encontramos
dispositivos con funciones muy similares a las de una computadora sencilla pero
que es mucho más fácil de transportar, por lo cual no es raro que a muchas
personas se le ocurra llevarlas al trabajo, para realizar alguna parte de sus
labores diarias o continuar su trabajo en casa, este es el BYOD.
La
pregunta no es si experimentaremos o no el BYOD en nuestras organizaciones u
empresas, sino que haremos cuando eso ocurra, ya que si bien puede resultar muy
beneficiosa, también representa muchos riesgos para una organización, por lo
que debemos hacer una análisis cuidadoso de si queremos fomentarla o dificultarla,
aunque es muy complicado prohibirla completamente.
Si
nos enfocamos en las ventajas potenciales que podemos obtener de un enfoque de
acercamiento a la práctica BYOD, lo principal es que la organización puede reducir
costos al ya no tener que proveerle a los empleados los dispositivos si ellos utilizan los propios, y al mismo
tiempo podríamos obtener una mejor producción ya que los empleados podrían continuar
su trabajo en casa.
Pero
no todo es perfecto y fomentar esta práctica
sin la correcta reglamentación puede causar muchos problemas, de inicio sin un
control adecuado de cuantos equipos pueden conectarse a la red, la misma puede
sufrir de una sobresaturación, además de que se necesitan muchos recursos para
tener una infraestructura de red adecuada, y otro riesgo, incluso peor es el
hecho de que los empleados lleven información confidencial en sus equipos, ya
que tanto puede perderse como ser robada, esto es algo que definitivamente las
empresas no quieren.
El
BYOD es producto de la evolución de la tecnología, lo que permite que cada vez
sea más sencillo y económico el acceso a los dispositivos más avanzados que
facilitan nuestras tareas diarias, y al igual que esta evolución no se detendrá,
el fenómeno BYOD tampoco lo hará, lo mejor es aceptarlo, fomentarlo y
reglamentarlo adecuadamente para evitar prácticas dañinas como su uso ilegal,
de esta forma nos preparamos para este cambio inevitable del trabajo de las
empresas y a la vez podemos beneficiarnos de las muchas ventajas que tiene.

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