martes, 22 de septiembre de 2015

La Máquina Enigma

Este aparato de codificación fue muy utilizando durante la segunda guerra mundial, por el ejército alemán para transmitir sus mensajes secretos, los alemanes confiaban tanto en maquina hasta el punto de considerarla indescifrable, el que los países aliados pudieran romper su código repercutió directamente en su derrota.

Pero como funcionaba esta máquina, la idea es sencilla a la vez que brillante y compleja, es un dispositivo electromagnético, el cual básicamente consistía internamente en una batería que se conectaba a un bulbo para prenderlo, externamente el usuario presionaba una letra en el teclado y la maquina le regresaba en el panel luminoso el carácter por el cual se sustituía esta.

Este carácter nunca era el mismo que la tecla presionada y podía representar más de un letra en el mismo mensaje, del mismo modo la misma letra podía ser representada por dos caracteres diferentes, por lo que realizar un análisis criptográfico era complicado de realizar, por lo difícil que es identificar un patrón.

Vamos a ver más a fondo el funcionamiento de esta máquina, el secreto de la encriptación se encuentra en los modificadores, los cuales son una especie de engranes con 26 posiciones que al presionar una tecla giraban produciendo una salida diferente para cada letra, normalmente había 3 modificadores principales, el primero giraba cada vez que se presiona una letra, el segundo solo hasta que el primero haya dado una vuelta completa y el tercero hasta que el segundo haya dado una vuelta completa, es decir como las manecillas de un reloj.

Los giros dentro de lo modificadores cambiaban el cableado interno de la batería conectándola con diferentes bulbos prendiendo un carácter diferente cada vez, el problema era entonces como descifrar el mensaje, y para esto la maquina enigma se basa en 3 parámetros, los cuales se debían compartir entre el emisor y el receptor del mensaje para poder entenderlo.

El primero de ellos era la posición inicial de cada uno de los 3 modificadores, los cuales debían ser iguales en ambas máquinas para realizar el proceso de cifrado y descifrado correctamente, de hecho internamente la maquina tenía 5 modificadores, de los cuales se debían seleccionar 3, este es el segundo parámetro a considerar.

Los modelos militares tenían abajo un tablero de clavijas el cual permitía relacionar dos letras, de tal modo que, si la maquina generaba la letra A y esta estaba relacionada o conectada en este panel con la letra X, al final la salida era X en vez de A y viceversa, esto solo agregaba más complejidad al cifrado.

De esta manera modificando los diferentes parámetros, se pueden obtener un total de 158, 962, 555, 217, 826, 360, 000 combinaciones por lo que un ataque de fuerza bruta era casi imposible de realizar considerando que los alemanes modifican diario los parámetros de configuración, al final lo que permitió descifrar esta compleja maquina fueron una serie de factores entre los que se encontraban que los polacos ya tenían años tratando de descifrar la maquina enigma antes de que fuera usada en la guerra, pero sobre todo la pereza y negligencia de los operadores que empezaron a repetir ciertos parámetros de inicialización y palabras en los mensajes, sin embargo no cabe duda que esta máquina marca el inicio de la edad moderna en la encriptación.


Referencias:

https://www.youtube.com/watch?t=594&v=G2_Q9FoD-oQ

http://www.uv.es/~montanan/redes/trabajos/enigma.pdf



martes, 15 de septiembre de 2015

El BYOD: la nueva tendencia y sus riesgos



Actualmente todas las personas tienen a la mano un smartphone, debido a todas las ventajas que nos concede en cuanto a comunicación y entretenimiento, pero también porque al ser un mercado con un crecimiento exponencial, se puede conseguir muy buenos modelos a un costo relativamente bajo.


Si a esto le agregamos el increíble auge del cual gozan hoy en día las tabletas, encontramos dispositivos con funciones muy similares a las de una computadora sencilla pero que es mucho más fácil de transportar, por lo cual no es raro que a muchas personas se le ocurra llevarlas al trabajo, para realizar alguna parte de sus labores diarias o continuar su trabajo en casa, este es el BYOD.


La pregunta no es si experimentaremos o no el BYOD en nuestras organizaciones u empresas, sino que haremos cuando eso ocurra, ya que si bien puede resultar muy beneficiosa, también representa muchos riesgos para una organización, por lo que debemos hacer una análisis cuidadoso de si queremos fomentarla o dificultarla, aunque es muy complicado prohibirla completamente.


Si nos enfocamos en las ventajas potenciales que podemos obtener de un enfoque de acercamiento a la práctica BYOD, lo principal es que la organización puede reducir costos al ya no tener que proveerle a los empleados los dispositivos  si ellos utilizan los propios, y al mismo tiempo podríamos obtener una mejor producción ya que los empleados podrían continuar su trabajo en casa.


Pero no todo es perfecto y fomentar  esta práctica sin la correcta reglamentación puede causar muchos problemas, de inicio sin un control adecuado de cuantos equipos pueden conectarse a la red, la misma puede sufrir de una sobresaturación, además de que se necesitan muchos recursos para tener una infraestructura de red adecuada, y otro riesgo, incluso peor es el hecho de que los empleados lleven información confidencial en sus equipos, ya que tanto puede perderse como ser robada, esto es algo que definitivamente las empresas no quieren.


El BYOD es producto de la evolución de la tecnología, lo que permite que cada vez sea más sencillo y económico el acceso a los dispositivos más avanzados que facilitan nuestras tareas diarias, y al igual que esta evolución no se detendrá, el fenómeno BYOD tampoco lo hará, lo mejor es aceptarlo, fomentarlo y reglamentarlo adecuadamente para evitar prácticas dañinas como su uso ilegal, de esta forma nos preparamos para este cambio inevitable del trabajo de las empresas y a la vez podemos beneficiarnos de las muchas ventajas que tiene.