lunes, 24 de agosto de 2015

La Factura Digital y la Firma Electrónica en México

Cada vez más procesos administrativos han ido evolucionado, permitiendo la integración de las nuevas tecnologías existentes, esto a la larga ha hecho que varios procesos que antes eran demasiado tardados actualmente se puedan realizar rápidamente, sin embargo, a pesar de las muchas ventajas que esto puede tener, el cambio nunca es fácil y conceptos como factura o firma electrónica, en México, aún son muy desconocidos por una gran cantidades de personas.

Una factura es el documento que comprueba que se ha realizado una transacción comercial entre un comprador y un vendedor, esto compromete a ambas partes, por un lado a entregar el producto o servicio, y por otro a realizar el pago acordado. Una factura electrónica cumple con el mismo propósito, y a la vez otorgan otros beneficios como autentificación.

En México, la factura electrónica se conoce como CFDI, desde el 2011, y está reglamentada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT,) atreves de los Proveedores Autorizados de Certificación (PAC), que son los únicos organizamos autorizados para proveer una factura electrónica, todo su fundamento legal se encuentra en el Anexo 20 de la Resolución de Miscelánea Fiscal.

Por su parte la firma electrónica es un archivo digital que te identifica al realizar trámites por internet, este archivo es único, seguro y está cifrado, por lo que garantiza nuestra identidad, su funcionamiento se basa en insertar un conjunto de datos dentro del archivo electrónico que permitan identificar al emisor del mensaje como legítimo.

En México, la firma electrónica es conocida como firma electrónica avanzada o FIEL, y puede ser utilizada para realizar trámites del Servicio de Administración Tributaria (SAT) e incluso en otras dependencias del gobierno de la república, está reglamentada por la Ley de Firma Electrónica Avanzada publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 11 de enero del 2012, y actualmente tiene una duración de 4 años.

La FIEL utiliza los estándares internacionales de claves públicas que garantizan la seguridad total. Se compone de dos partes, la clave privada (*.key) que solamente es conocida por el titular de la FIEL y la pública (*.cer) que se encuentra en internet como medio para verificar la autenticidad de los mensajes firmados.

En este momento es sensato pensar sobre los beneficios que tendríamos al tramitar nuestra propia FIEL o en que nos perjudicaría no tenerla, pues empecemos por lo básico, si bien el uso de la FIEL es opcional en la mayoría de los trámites actualmente, también hay algunos en donde ya es un requisito, y cada vez más tramites exigirán el uso de la FIEL por lo que tramitarla solo será cuestión de tiempo.

Dejando lo anterior a un lado, también tiene otras ventajas, por ejemplo agilizar ciertos procesos, así como sus ventajas en autentificación, sin embargo, también tiene sus desventajas, una de ellas, es que solo se recomienda su uso en procesos administrativos muy específicos, por lo que todavía no es aplicable para muchas cosas, sin embargo si nos vemos involucrados o interesados en los procesos que la requieren, es muy importante saber cómo es que podemos conseguirla.

El SAT es el organismo a cargo de expedir las firmas electrónicas en México, y para poder obtener una necesitamos ir a cualquiera de sus oficinas y presentarnos con los siguientes papeles, original o copia certificada de una identificación vigente, acta de nacimiento original o CURP certificada en el Registro Nacional de Población y un comprobante de domicilio original.

Sin embargo, si queremos agilizar este trámite podemos auxiliarnos de la aplicación Certifica (antes SOLCEDI) la cual podemos descarar e instalar desde a página del SAT, seleccionamos la opción de “Requerimientos de generación de Firma Electrónica”, se nos solicitara nuestra CURP, RFC y cuenta de correo electrónico.

Después de esto se nos generaran dos archivos, uno es el *.key que es nuestra llave privada y otro *.req que debemos llevarlo a una cita a las oficinas del SAT, junto a la “Solicitud de Certificado de Firma Electrónica Avanzada” llenada, y con los documentos mencionados anteriormente.

Cumpliendo estos requerimientos en nuestra visita al SAT se nos dará el archivo *.cer que servirá como nuestra llave publica y ya con esto tendremos a nuestro disposición todos los elementos necesarios para empezar a usar nuestra FIEL.

Referencias: